BASE AÉREA DE TABLADA, SEVILLA, EN 1937
LA FÁBRICA


BASE AÉREA DE TABLADA, SEVILLA, EN 1937
La base aérea de Tablada en 1937 era uno de los aeródromos militares más importantes bajo control del bando sublevado durante la Guerra Civil Española. Situada junto a Sevilla, ya había sido una de las primeras bases aéreas militares de España desde los años 20, y en el contexto de la guerra adquirió un papel operativo clave.
En ese año, el aeródromo estaba plenamente integrado en la estructura aérea del bando nacional. Sevilla era una de las grandes plazas iniciales del levantamiento de 1936, por lo que Tablada quedó desde muy temprano en zona controlada por los sublevados.
La base funcionaba principalmente como centro de operaciones de aviación militar en el suroeste peninsular, como punto de apoyo logístico y mantenimiento de aeronaves, base de entrenamiento y reorganización de unidades aéreas y plataforma de transporte y enlace con otros frentes.
En 1937 la aviación nacional ya estaba en proceso de modernización con apoyo extranjero (especialmente alemán e italiano), y Tablada servía como nodo de coordinación regional. Desde allí se realizaban misiones de reconocimiento sobre Andalucía y Extremadura así como apoyo aéreo a operaciones terrestres en el frente sur y movimientos de material y personal entre bases nacionales. Aunque no fue un aeródromo de combate continuo como otros más cercanos a grandes frentes, su valor era estratégico por su ubicación y su infraestructura consolidada.
Contexto y evolución
La base había sido inaugurado como base militar en 1920 y en 1937 seguía siendo una instalación clave, aunque Sevilla estaba lejos de los frentes principales. Tras la guerra, continuó siendo un centro importante de la aviación española durante décadas.
En 1937, la actividad en la Base Aérea de Tablada estaba muy ligada a tres cosas clave: mantenimiento de aviones, apoyo a la aviación alemana e italiana, y reorganización de unidades del bando sublevado.
Unidades y actividad en Tablada (1937)
Tablada funcionaba sobre todo como un gran centro técnico. Allí se reparaban y ponían a punto aviones dañados en combate. En 1937 se trabajaba especialmente con: Heinkel He 111 (alemán), Messerschmitt Bf 109 (alemán) y Fiat CR.32 (italiano). Estos aviones llegaban desde distintos frentes y se reacondicionaban en Sevilla antes de volver a operar.
En la base había: Mecánicos españoles del parque regional, Personal de enlace alemán de la Legión Cóndor y Personal italiano de apoyo técnico. No era tanto una base de “escuadrillas propias permanentes” como de servicio, apoyo y rotación de unidades.
Aunque no era un frente activo constante, desde Tablada operaban o se coordinaban el reconocimiento sobre Andalucía y Extremadura, las misiones de enlace y transporte y la preparación de aparatos para bombardeo en otros frentes. Las unidades de combate (cazas y bombarderos) solían estar desplegadas en aeródromos cercanos al frente, pero Tablada era el nodo logístico del sur.
Ese año la aviación del bando sublevado ya estaba muy apoyada por Alemania e Italia y en una fase de modernización rápida usando Tablada como base segura en retaguardia. En 1937, Tablada no era una base de combate continuo, sino un gran centro de mantenimiento, logística y coordinación aérea del sur de España, con fuerte presencia técnica extranjera.





