LA RUTA DE HUIDA A FRANCIA POR PANTICOSA
LA FÁBRICA


LA RUTA DE HUIDA A FRANCIA POR PANTICOSA
En 1937, durante la Guerra Civil Española, los Pirineos aragoneses fueron utilizados como una importante vía de huida, aunque en menor medida que los pasos de Cataluña o Navarra. La evolución del frente hizo que diferentes rutas se emplearan según el momento del conflicto.
Principales rutas de escape
Valle de Hecho – Ansó – Francia
Desde las zonas republicanas de Huesca se ascendía por los valles de Hecho y Ansó.
Los pasos hacia el Francia incluían el puerto de Palo y otros collados utilizados tradicionalmente por pastores y contrabandistas.
Fue una ruta utilizada por civiles, militares y personas perseguidas políticamente.
Canfranc – Somport
El Puerto de Somport era uno de los pasos históricos más importantes entre España y Francia.
Sin embargo, durante buena parte de 1937 estuvo muy vigilado debido a su importancia estratégica y ferroviaria.
La Estación Internacional de Canfranc era un punto clave para el tránsito fronterizo.
Valle de Bielsa
Aunque es más conocido por la Bolsa de Bielsa de 1938, ya en 1937 algunos refugiados utilizaron los senderos que conducían al Puerto Viejo de Bielsa y al valle francés de Aure.
Posteriormente sería una de las rutas de evacuación más importantes del conflicto.
Benasque – Hospital de Benasque
El valle de Benasque permitía cruzar hacia Francia por el Puerto de Benasque y otros collados cercanos.
Era una ruta muy exigente físicamente, utilizada sobre todo por pequeños grupos.
¿Quiénes escapaban?
Las rutas eran utilizadas por:
Militares aislados tras la caída de posiciones.
Civiles que huían de la violencia o de represalias.
Sacerdotes y religiosos perseguidos en la zona republicana.
Personas de ambos bandos que trataban de alcanzar Francia para continuar viaje o regresar posteriormente a España.
Dificultades
Cruzar los Pirineos suponía afrontar:
Caminatas nocturnas de 10 a 30 km por alta montaña.
Nieve incluso en primavera en los pasos más altos.
Riesgo de patrullas fronterizas francesas y españolas.
Necesidad de contar con guías locales, conocidos como pasadores, que conocían los senderos.
Importancia histórica
Aunque los pasos aragoneses nunca alcanzaron el volumen de tránsito que tuvieron los pasos catalanes durante la Retirada, desempeñaron un papel significativo entre 1936 y 1938, especialmente en las comarcas de Jacetania, Sobrarbe y Ribagorza. Tras la caída de la Bolsa de Bielsa, miles de soldados y civiles cruzaron por estas mismas rutas hacia Francia.
La ruta de Panticosa fue una de las posibles vías de paso hacia Francia durante la Guerra Civil, pero no fue una de las más utilizadas en 1937. El motivo principal era geográfico: desde Panticosa hasta la frontera se interpone un macizo de alta montaña con numerosos picos de más de 3.000 metros, lo que hacía el cruce muy difícil salvo para montañeros experimentados o con guías locales. Un testimonio contemporáneo relata precisamente que un fugitivo llegó a Panticosa con intención de cruzar y, al contemplar el terreno, comprendió que había elegido una ruta extremadamente complicada.
El itinerario más lógico era:
Panticosa
Balneario de Panticosa
Ibones de Bachimaña
Puerto de Marcadau
Descenso al valle de Marcadau, ya en Francia, en dirección a Cauterets.
Este recorrido suponía:
unos 25-30 km de marcha hasta Francia;
superar un desnivel de más de 1.300 metros;
atravesar un puerto situado por encima de los 2.500 m, con nieve durante buena parte del año.
Por ello, la mayoría de quienes huían preferían rutas como Bielsa, Ansó o Hecho, que, aunque también duras, resultaban más practicables para grupos numerosos.
FRAC31555 67Fi41 – Pyrénées. Cauterets. Refuge du Marcadau





